Los comienzos


    A comienzos de 1.934, los hermanos Juan y Evelio Rodríguez, con el apoyo de Antolina Domínguez, esposa de Evelio, instalaron una pequeña fábrica de gaseosas en un local de 50 metros cuadrados de  la calle Mansilla, de Béjar (Salamanca).

A la muerte de Juan en 1.936, siguió su hermano Evelio con la fábrica, siendo desde entonces el que dirigió la misma hasta su muerte acaecida en 1.965. Su viuda Dña. Antolina Domínguez y sus 8 hijos crean entonces una sociedad anónima con la aportación de toda la industria.

Primeras máquinas - foto 1948

Primeras máquinas - foto 1948

Desde sus comienzos, aún pasando por años difíciles como consecuencia de la guerra y otros avatares, ésta empresa fue creciendo y modernizándose paulatinamente. De una fábrica manual se llegó a una instalación con maquinaria moderna y automática. De las primitivas botellas de la bola, pasando por las de tapón de corcho y chapa, más tarde por las de tapón mecánico o porcelana que cubrieron toda una época, se ha llegado a las actuales de plástico (Pet) con el funcional tapón de rosca.

Etiquetas antiguas

Etiquetas antiguas

Se embotellaron infinidad de sabores, algunos con las marcas propias y otros con las marcas cedidas por los creadores de los sabores, así fueron el Orange, la limonada, la tradicional Gaseosa (en Béjar antiguamente se la llamaba limón) el agua de seltz en sifones, la piña, manzana, zarzaparrilla, fresa, etc. Algunos identificados con sus marcas: Jumate, Koki, Pic-Nic, y otras.

De llevar las botellas en cestas y carros de mano, se pasó después a transportarlas con animales de carga y más tarde en camiones botelleros.

En la provincia de Salamanca, donde hubo censadas más de 140 fábricas de gaseosas, entre ellas grandes marcas, actualmente Gaseosas Molina es la única que existe, gozando de una buena imagen y prestigio.

En el año 2004  la Cámara de Comercio otorgó a Carbónica Molina S.A, la medalla empresarial cómo mérito a “su trayectoria, rama de actividad y la promoción que realiza de la ciudad”.

En 2009 el Excmo. Ayuntamiento de Béjar otorga la “Medalla de Oro de la Ciudad” “En reconocimiento a su trayectoria ejercida a lo largo de los años”, coincidiendo con la celebración del 75 aniversario de la empresa.

 

 Esta empresa se ha distinguido desde sus inicios colaborando en las tradiciones locales (Arcos de San Juanito), en la cultura (Toros, concursos de pintura, exposiciones, etc.), en los deportes (fútbol infantil, ciclismo, maratón, etc.), en celebraciones infantiles, fiestas de barrio y otras.

Carbónica Molina S.A. es la denominación actual de ésta empresa que sigue siendo totalmente familiar, estando en su Consejo de Administración ya integrados miembros de la 3ª generación.